demás actividades es que los niños aprenden cómo conocerse y escucharse, así como también a los demás.
“Con dinámicas como canciones, historias, juegos y posturas, los niños aprenden en un ambiente multisensorial explorando la kinestesia (sensibilidad el movimiento) y una expresión creativa”, añade Hermoso.
Los niños a menudo encuentran difícil hablar con sus padres, aún cuando más los necesitan, y los padres ocupados también pueden encontrarse desconectados de los demás.
El yoga en familia alienta el dialogo y la discusión. Además esa conversación que se construye y esas líneas de comunicación que se fortalecen, durarán a lo largo de sus años de adolescencia y adultez, concluye la especialista.